El análisis cuantitativo de la hormona antimülleriana (AMH) permite valorar la reserva ovárica, es decir, estimar la cantidad de óvulos fértiles disponibles en los ovarios, un dato esencial a la hora de planificar un embarazo.
La AMH es producida por los folículos ováricos y sus niveles van disminuyendo con la edad, lo que convierte a este análisis en una herramienta muy útil para evaluar la fertilidad y planificar la maternidad.
Además de la edad, factores como enfermedades genéticas o ciertos hábitos de vida poco saludables también pueden reducir la reserva ovárica y adelantar la menopausia. A partir de los 35 años, la caída de la AMH se acelera, lo que dificulta la concepción natural.