• Cobertura ampliada: anomalías cromosómicas, triploidías, aneuploidías sexuales y microdeleciones clínicamente relevantes.
• Tranquilidad desde el inicio del embarazo: puedes realizarlo a partir de la semana 9.
• No invasivo: con una simple extracción de sangre materna, sin riesgos para ti ni para el bebé.
• Técnicamente superior: detecta condiciones que otras pruebas no identifican, como embarazo molar, triploidía o la desaparición del gemelo.
• Único en diferenciar el perfil genético: la única prueba que diferencia entre el ADN materno y el fetal, reduciendo falsos positivos y falsos negativos.
• Alta precisión: más del 99% de fiabilidad en la detección del Síndrome de Down y otras trisomías frecuentes.