El tiroidismo hace referencia a las alteraciones en el funcionamiento de la glándula tiroides, una pequeña glándula situada en la parte anterior del cuello que cumple un papel esencial en el equilibrio fisiológico del organismo.
La tiroides produce hormonas tiroideas (T3 y T4), responsables de regular el metabolismo, es decir, la forma en la que el cuerpo obtiene y utiliza la energía. Estas hormonas influyen en funciones clave como el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, el peso, el estado de ánimo y el nivel de energía.
Estas disregulaciones pueden desarrollarse de forma progresiva y, en muchos casos, presentar síntomas poco específicos, lo que dificulta su detección sin pruebas médicas.
El diagnóstico del tiroidismo se realiza mediante análisis clínicos que permiten medir los niveles de hormonas tiroideas y evaluar con precisión el funcionamiento de la glándula, lo que facilita un diagnóstico temprano y un seguimiento adecuado.
Glándula tiroides: ¿qué función cumple?
La glándula tiroides es un órgano endocrino encargado de regular el metabolismo y desempeña un papel fundamental en numerosas funciones del organismo.
Influye directamente en:
- El nivel de energía diaria
- El ritmo cardíaco
- El peso corporal
- La temperatura corporal
- El estado de ánimo
La glándula tiroides secreta las hormonas tiroideas triyodotironina (T3) y tiroxina (T4), las cuales regulan diversos procesos metabólicos en distintos tejidos del cuerpo.
Tipos de alteraciones tiroideas: hipotiroidismo e hipertiroidismo
Cuando la producción de hormonas tiroideas se altera, hablamos del trastorno conocido como tiroidismo, que puede manifestarse principalmente de dos formas:
- Hipotiroidismo: la glándula tiroides produce una cantidad insuficiente de hormonas tiroideas, lo que ocasiona una disminución de la actividad metabólica del organismo.
- Hipertiroidismo: la tiroides produce un exceso de hormonas, acelerando el metabolismo.
Cuando la tiroides funciona lenta (hipotiroidismo):
- Cansancio persistente
- Sensación de frío
- Aumento de peso
- Piel seca y caída del cabello
- Lentitud mental
Cuando la tiroides funciona acelerada (hipertiroidismo):
- Nerviosismo o ansiedad
- Bocio
- Palpitaciones
- Pérdida de peso
- Intolerancia al calor
- Insomnio
¿Qué se analiza para saber si la tiroides funciona correctamente?
Para evaluar el estado de la glándula tiroides, el análisis clínico mide distintos parámetros que permiten conocer cómo está respondiendo el organismo y cómo está funcionando la tiroides en conjunto.
TSH (Hormona estimulante de la tiroides)
La TSH es producida por la hipófisis, una glándula del cerebro que actúa como centro de control hormonal.
Su función es estimular a la tiroides para que produzca hormonas tiroideas.
- Cuando la tiroides funciona poco, la TSH suele aumentar para intentar activarla.
- Cuando la tiroides funciona en exceso, la TSH suele disminuir.
👉 Por eso, la TSH es el primer indicador que alerta de un posible desequilibrio tiroideo.
T4 libre y T3
Las hormonas tiroideas T4 y T3 son producidas por la glándula tiroides y cumplen funciones esenciales en el organismo.
· La T4 es la principal hormona secretada por la tiroides y representa la forma circulante que, al llegar a los tejidos específicos, se convierte en T3, la hormona activa.
· La T3 es la forma biológicamente activa de la hormona tiroidea y ejerce un efecto directo sobre las células y los procesos metabólicos de los tejidos.
👉 Estos valores permiten saber si la tiroides está produciendo la cantidad adecuada de hormonas y cómo estas están influyendo en el funcionamiento del cuerpo.
Anticuerpos tiroideos
En algunos casos, el análisis incluye la medición de anticuerpos tiroideos, que ayudan a identificar si el origen del trastorno es autoinmune, es decir, si el propio sistema inmunitario está afectando a la tiroides:
- Anticuerpos anti-peroxidasa tiroideos (anti-TPO): Niveles altos de estos anticuerpos pueden ser un signo de que la enfermedad de Hashimoto está causando hipertiroidismo.
- Anticuerpos anti-tiroglubulina (anti-TG): Niveles altos de estos anticuerpos pueden ser un signo de enfermedad de Hashimoto.
- Presencia de inmunoglobulina estimulante de la tiroides (TSI): Estos anticuerpos pueden ser un signo de enfermedad de Graves.
Gemma Vila
Responsable del área de Inmunología, Técnicas Especiales. Laboratorio Echevarne